martes, 18 de junio de 2013

Busco nombre.

Algo en la ciudad esta ocurriendo nuevamente.
Algo que da de que hablar. Algo sobre la inundación
de las palabras, en los humildes barrios con desazón.

Mientras los lobos acechan los municipios,
y los congresos se caen por los costados de Buenos Aires.

Algo de que dudar, sin duda alguna,
es el confite de los diamantes que brillan sin luz.
Penumbra de los demás.

Allá a lo lejos en esa esquina se encuentran, dos almas.
Son verdaderas hijas de dios, y el mundo paralelo,
que nadie ve esta en calma alrededor de nos.
Somos figuras que irradian jugo de nuestra esencia dilatoria de la verdad.

Algo en la ciudad esta naciendo, es aquel monstruo:
La humanidad.
Algo que no es evidente para los monstruos, pero que es tan real,
imagínate a los amigos, no tan amigos riéndose a carcajadas, muy por lo bajo y por detrás.

Así este cuento, sólo lo canto, imaginando el porvenir(de la ciudad).

martes, 11 de junio de 2013

Superhechicería

http://www.youtube.com/watch?v=QIaKKpe3NFY

Desconcentración.

Que difícil es concentrarse hoy en día, todas las cosas que en mi cabeza pasan me tienen intranquilo.
No puedo ya con mi cabeza, mis sueños son tantos que estoy volando lejos. No logro concentrarme por más que intente, pongo mi mayor esfuerzo y siento que es nada, como dicen por ahí: "nada a veces es menos que poco".
Sin embargo, por más que le meta garra y corazón la batalla del día a día no me tira, los halagos nunca llegan, pero mi conciencia esta tranquila. El puerto en el que todo desemboca, emboca a mi boca palabras que de perentorias no tienen nada y en mi lengua no se mueren al salir invocando la responsabilidad diurna, nocturna y diaria, que se desenfrena en lo más profundo de mis actos, a veces incontrolables, involuntarios otras veces elocuentes y centrados, pero haciendo de mi esencia real. Así los juegos que jugaba de chico hoy son otros, así es como los retos de mi vieja hoy son otros, así es como lo que comparto con mi viejo es distinto cada año, así como mi hermana se fue hace mucho y estuve ocho años sin verla, hoy la tengo más cerca que antes pero por la vida tan distante que tanta bronca me da no poder disfrutar tanto, así como mucha gente no tiene, yo tengo, pero mi corazón a veces tan desalmado piensa tanto en el futuro que se olvida del hoy. Así es como me desconcentro.

jueves, 23 de mayo de 2013

Días vegetativos.

Jueves, Viernes, lunes, martes, miércoles
Falta algo¿No?
a ver, repasemos: martes, miércoles, lunes, viernes y jueves.
No, creo que están todos.

martes, 21 de mayo de 2013

La muerte que roba mi ser.

Y su sangre fue una señal,
mis ojos al fin despertaron.
Su corazón vi destrozar
por unos cuantos granos.

En el final de la calle, un grito,
borró el dolor de su madre.
Mientras en mi alma brotaba la bronca
y la muerte robaba mi ser.

Corrí por una calle oscura,
buscando al culpable, cuando
al fin lo encontré, mis ojos vieron
la injusticia.

La muerte no es peor que la sed,
no es peor que el hambre.
Huir era su destino cruel.
La vida no le dio salidas;
Quizás pronto ya no la tenga.

Pero:
En el final de la calle, un grito,
borró el dolor de su madre.
Mientras mi alma irradiaba el odio
y la injusticia que hierve en mi sangre.

Ahora intento cambiar la realidad,
como un niño iluso.
Pero la verdad es que soy
el hijo de la sociedad.

¿Por que me hicieron así?
Es lo que me pregunto,
¿Por qué yo puedo sentir?
todo como si fuera propio.

Mientras tanto allá fuera,
se pudren las almas,
Mientras haga lo que haga
no alcanza por más que
me esfuerce, pero mis brazos están
tan fuertes como el primer día.

Y mi moral esta, muy alta,
batalladora y guerrera.




A la gente que lucha todos los días por cambiar la realidad del otro.

domingo, 12 de mayo de 2013

La persona mas triste te alegra un instante.


¿Deseas que te amen?

¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,
el rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser
y aquello que no eres, no.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el amor... un sencillo deber.

Edgar Allan Poe

Buenos Aires.

Camino sin mas consuelo, por Sarmiento, mirando las familias pasear escuchando el ruido de los autos y la ciudad, veo los perros jadear y el azul del cielo me cubre con su luna menguante y una estrella pequeña, opaca. Veo también el dolor de los linyeras que como los perros callejeros al igual que ellos se buscan la vida, se acompañan en el dolor y pasan hambre juntos. Pienso en irme, sin embargo no lo creo. Es un día de los que uno recuerda y reflexiona, mientras camina y piensa. El invierno esta próximo y va a ser largo, quisiera encontrarlo este año al igual que todos, acompañando el sueño, ya no disfruto las noches, ya no miro películas, y la música que escucho es la misma que he escuchado durante un largo tiempo.
Mi cuarto esta tan vació  mis hermanos ya no están;  mis oídos ya no escuchan. Otra vez me hundo, entre mates y oyendo Invisible, otra vez tan hondo, es una situación particularmente de ultratumba. Acá de nuevo es domingo y de nuevo me pasa de pensar en el futuro, en el largo laberinto de la vida, la facultad, los amigos, el desamor, las personas, las relaciones sociales, y el fuerte impacto de saber que un día muchas cosas que quiero no van a estar cerca mio. El fin del sinsabor dominguero se aproxima y todavía no lo entiendo, como un día tan atípico se vuelve asfixiante, como una daga que se clava por la espalda. Ahora doblo en paraguay y cruzo por mitad de cuadra, sin mirar los autos que se acercan, no me interesa en absoluto.
Me toco las manos y están ásperas, como secas, pienso en el rió, el otro día estuve por allí  respirando y preguntándome porque me pasan algunas cosas, en el vació de la soledad todo es negro, me levanto igual y continuo por la ciudad, me voy a lo de clara en la rivera, hablamos un poco con los demás, nos distraemos.
Vuelvo de nuevo a meditar regreso a casa, atravieso la ciudad con mi moto, el camino es muy sinuoso, las calles cambian de un segundo a otro, las luces, los autos son otros, todo es diferente en una ciudad como esta, los platos, los tenedores, las sillas, los escritorios, los mates, los libros, las escuelas, el cielo en buenos aires es otro, los días, todo es distinto, todo es diferente, y mi alma esta perdida, no la encuentro.