martes, 27 de noviembre de 2007

Martes- dia de reflexion impensable- trabajo y amor...

Y el carma de ser un triste hombre
eso es lo que hubiese dicho aquel arbol
él, que esta tan solo y a la vez las hojas
y el viento que lo acompaña abrazandole


este es el arbol del sol que encandece con sus rayos
y uno no sabe si esta siendo rozado por ellos
pero se siente eterna la energia en el aire al respirar
y eso se puede agradecer


la tierra lo vio nacer, el agua que lo rocio tambien vio
de pronto un tallo, que dio lugar a una sonrisa
el calor del sol besandole por horas largas
su interior, arrugado, ahora llora viejas historias


y ahora yace el arbol, triste, corrugado
ahora simplemente caen las hojas
de verdes vivencias a opacas lagrimas grises
ahora es cuando veo el verdadero amanecer
el de los dias que he vivido...




El ombú

sábado, 17 de noviembre de 2007

Poema para los dias de hoy-limpieza de corazones-

Invernando en mi cama estuve
aquellos meses solitarios
aterrizando sin alas anduve
escuchando a los canarios

pero ahora el resucitar
el fin de mi pereza
enseñame como besar
y quitame esta aspereza

hoy, el sol se hace notar
el aire profundo me penetra
prontamente siento tus dedos
mimetizandose con mi piel

el sol ya no nos mira
y la oscuridad nos envidia
las flores son el publico
y nosotros los actores

pestañeo una vez mas
y he de mirarte tan bella,
tan sincera como la luna,
y he de verte tan primorosa
durmiendo en mi.

jueves, 25 de octubre de 2007

El y su inconciente se juntan.

¿Como estas?. espero que bien, ultimamente me siento algo agotado por la ardua tarea del ser humano. El tema del que quiero hablarle es el siguiente querido amigo, una pequeña historia acerca de la simplicidad y sus quiebres emotivos irracionales en las personas. Esta es la pequeña historia de un niño, Santiago Nausiuvac, de tan solo diez reprimidos años.
Los temores comienzan ya desde el nacimiento y a veces acaban con la muerte.
Era el alba el que entraba por la ventana y pegaba en el espejo de su cuarto amarillento, el calor era agoviante, su matutino despertar lo mostraba algo cansado pero con ganas de empezar un nuevo dia, fresco y sin apuros se levanto con la retina de sus ojos seca. Prontamente vio la arboleda que se cubria por la nitida niebla que emitia un presagio dudoso de lo que pasaria ese dia.
N i cuenta se dio al salir del cuarto de lo que le ocurriria al cruzar la puerta cancel del pasillo que daba al comedor antiguo. Se fijo en el piso y se acordo de que tendria que limpiar porque su madre vendria cansada, arremetida por el caos de la ciudad y el se encontraba solo. El cielo de maravillas anunciaba el fin del atardecer frio. Se sonrio lentamente al caer la noche.
Prendio el viejo radio y se sento para poder oir las propagandas morbosas y el partido de fin de semana, cuando... un ruido! muy fuerte se escucho y luego un rayo, y empezo a llover tan rapido que no se veia el cielo la luna parecia entristecerse. ,Mientras tanto Santiago se tapaba, sentado en una silla, con una pequeña manta entretejida por un hilado lleno de polvo.
No puedo explicarle la cara del niño al ver que se asomaba del techo el horror, el sufrimiento, los gritos que dio y como se entumecia su cuerpo , la transpiracion y que efimero era el tiempo al caer esa linea que pendia del cielo razzo, las ocho patas y su forma horrenda acompañada de piliferos. Se paro asustado y empezo a correr, y atras el espectro siguiendolo queriendolo atrapar, lo pudo haber pisado, matarlo y asi deshacerse de aquello, pero su miedo no le permitia acercarse, que susto- dira usted- pero si uno siente lo mismo que sentia el niño sabria que no por eso su corazon se sintio molesto y quien sabe si nunca hubiese terminado alli en donde termino, en su cama y el alba devuelta, mientras la madre abria la puerta.

domingo, 30 de septiembre de 2007

Como una hoja, ayer, me hubiese encontrado.

La fuente de la energía es infinita, desastrozamente solitaria y, en algunos casos nos abrazamos con los árboles.
Me siento en el living lentamente, y veo las hojas jovenes vivas, otras muertas y, ancianas opacas.
Atandole los brazos lo haces llorar, pobre niño que no puede jugar. Idiota ser de malestar.
Me das dolor de animal, mamífero ineficaz que molestaste a la vida ajena. Que escupiste en el suelo, en tu tierra llena de barro.
La lluvia pega duchas en ese mundo arbolífero, bañandome a mi y a las demás de manera fructífera nos ven progresar pero el viento a veces nos puede golpear, logrando que el dolor sea anormal.
Cuando a veces creemos sobresaltar somos cosas simples para los montruos que nos atacan sin razón, hay dolor, de los ciervos que nos miran tristes desde abajo, de los buhos que mueren con sólo poder escuchar el ruido de nosotras al gritar por el ventarrón y de la vibración del árbol al entristecer su corteza pudiendo ver como todo se termina y seguimos siendo simplemente hojas.

domingo, 16 de septiembre de 2007

(.)

Estos días no tuve sensaciones nuevas.
Sepan disculpar mis faltas de emociones

lunes, 10 de septiembre de 2007

En el día, la tarde del diablo.

"Alegremente, sonríe, juega y se divierte".

El estadio se cae,
El sol renace,
Cielo pero no tan cielo,
Más rojo que el fuego anaranjado,
El rimel de los desgraciados se borra,
Payasos que cantan borrachos al amanecer
Con sus manos sangrando de bronca,
El hombre de la pelota abrazándola con sus pies,
El pasto se esconde, caen tres tiros,
Suspiro en el palco, fuego de cigarro.
Se lloran, se gritan, fuego!!
La hinchada empieza tirar flechas de fuego,
El arco se hace cada vez más chico, se cae
Se hace pedazos, el pie temblando
Para un lado para el otro.
Pronto sabrá que hacer cuando dé un golpe,
Cuando dé dos, cuando la puerta se abra
Y se encuentre con la denominada sonrisa,
La del cuadro que pinto Da Vinci,
La que pinta en sus botines haciendo murales
En los barrios, llenando ese vació.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Saliendo del fondo y llegando más lejanamente que la energía.


"las personas creen que somos locos, pero no se dan cuenta que al fin y al cabo terminamos siendo los más cuerdos".
RHODOPHYTA.
Unicelulares estaban moviéndose por la corriente marina,reinaban el mundo protista, eran cinco mil o seis mil de ellas,se quejaban de las pequeñas langostas cuando las rozaban,mientras roncaban secretaban carbonato de calcio por todo el océano,finalmente allí se juntaban en masas, eran millones pero escasasmientras su rosa rojizo atraía a los depredadores con su color llamativoy las miraban de reojo, se abrían como plumas de loros, húmedas y esponjosas,eran realmente un suspliscio de la naturaleza acuática, se abrazaban y creabanmuros infernales de color salmón mientras que los caracoles se escondían en sus cascos y guardaban sus armas.
Ellas apuntaban a la sociedad plantifera marina tratando de llegar al sueño infinito de hacer que su pueblo concientemente se base en una utopía para que la energía siga produciendo trabajo y que los malditos enmascarados del mar no sigan matando por hambre.
Llegan a retraerse en forma defensiva en cualquier desecho animal en la corriente del sol, ese sol que para nosotros es circular, plano y amarillo visualmente, que, en realidad, si fuésemos como ellas lo veríamos tan nítidamente como si fuera un pez o planta más nadando a sombras de la luna que se opaca con su luminosidad y, por fin las plantas crecen, el mar se baña en un rojo de vida y las muertes se acaban inundando felicidades en todo el universo infinito.
Al final vemos que laten como un corazón llorando oxigeno, ayudando a respirar.